Mesotelioma maligno

Qué es y cuáles son sus causas

El amianto, conocido también coloquialmente como asbesto, es un mineral que gracias a su flexibilidad y resistencia a las altas temperaturas ha sido muy utilizado como material aislante en la construcción (para fabricar azulejos, tejas, cemento…) y la industria textil (se puede encontrar en prendas ignífugas, por ejemplo). Desde la década de los ochenta diversos estudios han demostrado el alto riesgo de enfermedad que el amianto supone. Dos son sus principales manifestaciones: el cáncer y la asbestosis. El mesotelioma maligno es una especie de cáncer que afecta a la pleura, película membranosa que recubre el pulmón.

Aunque en España el uso del amianto está prohibido desde el año 2001, sin embargo, se prevé que en los próximos años se detecten múltiples casos de mesotelioma pleural maligno. Ello se debe a que es una enfermedad que se manifiesta varios o incluso muchos años después de la exposición al mineral. Si bien en la actualidad se diagnostican alrededor de 280 casos anuales, a partir de 2015 podrían llegar a desarrollarlo hasta 500 personas al año.

A pesar de los avances que la medicina ha experimentado durante las últimas décadas este tipo de cáncer no tiene cura. De todas formas la detección precoz y el tratamiento adecuado pueden atenuar notablemente sus efectos. Hay tres procedimientos destinados a afrontar la enfermedad: cirugía, quimioterapia y radioterapia. El problema es que la esperanza de vida es muy corta, especialmente en casos avanzados. Existe un promedio de supervivencia de 4 a 18 meses, que va a depender fundamentalmente del momento en que se descubra el tumor y del estado de salud de la persona afectada.

¿Padece usted mesotelioma pleural?

Por culpa del uso del amianto los abogados laborales en Madrid, entre los que me incluyo, hemos llegado a conocer esta clase de cáncer en profundidad. Le podría poner como ejemplo la localidad de Sardañola del Vallés (Madrid), en la que han muerto 143 personas en los últimos veinte años. Yo soy abogado laboralista desde hace 25 años, a lo largo de los cuales he tenido ocasión de acudir a los tribunales para defender a un cliente que padeció esta enfermedad.

Mesotelioma maligno

Cuando se me presentó el caso la sociedad todavía no era consciente del peligro que desde los años cuarenta han sufrido gran parte de las personas que se dedicaban a la construcción y a algunas industrias (textil, cerámica…). Las resoluciones de los tribunales han ido evolucionando a la par que los conocimientos científicos. Hoy día he analizado sentencias del Tribunal Supremo que consideran el mesotelioma como una enfermedad laboral, siempre que la exposición al amianto se haya producido en el ámbito profesional del enfermo.

Un problema que se plantea en este tipo de casos es que muchas veces el afectado fallece antes del juicio y de ver, por tanto, satisfecha su demanda.

Caso de Mesotelioma maligno: Benjamín M. P.

A la hora de dominar el derecho laboral sé que las situaciones que se me plantean suponen una gran complejidad. En el caso de Benjamín M. P., al que yo mismo defendí, tuve que encargar exhaustivos exámenes médicos de mi cliente.

Benjamín M. P. llevaba trabajando 50 años en una fábrica de azulejos de Madrid. Al principio la empresa no adoptaba especiales medidas de seguridad, el amianto era un material utilizado por todo el mundo y todavía no se conocían sus efectos nocivos. Sin embargo, progresivamente el Estado aprobó una serie de protocolos para las empresas y los trabajadores: limpieza de las instalaciones, ventilación de los locales, uso de mascarillas, tejidos que no contuviesen asbesto…

Como el mesotelioma pleural tarda muchos años en desarrollarse, Benjamín M. P. siguió trabajando con normalidad, sintiéndose seguro gracias a las medidas establecidas para protegerle, a él y a sus compañeros. Sin embargo, un año antes de visitarme empezó a tener problemas de salud. El primer médico que le examinó no diagnosticó el cáncer. Al ver que su estado físico no mejoraba volvió al médico, le explicó cuál era su trabajo y, esta vez sí, descubrieron lo que tenía.

Él se asustó. Había oído hablar de la enfermedad pero no conocía ningún caso cercano, ningún compañero, que la padeciera. Ante el temor de la corta expectativa de vida que los médicos le calcularon y preocupado por la situación de su mujer si acababa dejándola sola, acudió a mí.

Siguiendo mi criterio como abogado laboral encargué a un doctor especialista en este tipo de cánceres un análisis completo de Benjamín M. P. No había ninguna duda de que su cáncer era consecuencia de la exposición al amianto durante muchos años y quería tener pruebas físicas suficientes para acreditar la relación de causalidad frente a la Seguridad Social y los Tribunales. La relación de causalidad no es otra cosa que demostrar que algo procede de otro algo anterior, y es un criterio muy utilizado en derecho a la hora de probar ante el Tribunal que determinadas secuelas o enfermedades han sido producidas por conductas o situaciones anteriores.

Tratamiento del Mesotelioma maligno

Cliente satisfecho

Si bien otros expertos abogados laborales en Madrid han utilizado exclusivamente una de las dos vías que el derecho brinda (civil y laboral) mi dilatada experiencia me llevó a afrontar la enfermedad de Benjamín M. P. utilizando ambas. Un aspecto interesante es que en el proceso de recabar pruebas favorables a mi cliente encargué al perito con el que trabajo un análisis de las condiciones laborales de la empresa en la que trabajaba. Éste descubrió que los extractores de aire del local en el que se hacían los azulejos no funcionaban totalmente, de manera que la exposición al mineral era superior a la permitida. De este modo la empresa incumplía la legislación vigente, acrecentando el riesgo de sufrir consecuencias derivadas del contacto con el amianto.

Por lo tanto, ya contaba con los medios de prueba necesarios para garantizar a Benjamín M. P. tanto la declaración, por parte de la Seguridad Social, de que sufría una enfermedad laboral (enfermedad producida en el desempeño de su trabajo), como una indemnización a cargo de su empresa.

Si bien el Instituto Nacional de la Seguridad Social, ante la evidencia de las pruebas, reconoció la enfermedad como laboral y garantizó a mi cliente una pensión de 2.500€ al mes, a la empresa tuve que demandarla. Por fortuna la fijación del juicio no se demoró mucho y Benjamín M. P. pudo conocer la sentencia. Se condenaba a la empresa a indemnizar a mi cliente con 337.100€ (205.000€ por la enfermedad profesional, 65.100 por la negligencia a la hora de cumplir con las medidas de seguridad y 67.000 por los gastos sanitarios y en medicinas).

El mesotelioma pleural maligno es una enfermedad muy grave que supone un tremendo sufrimiento para el enfermo y sus familiares. Por eso he querido relatarle esta experiencia y le animo a contactar conmigo para conseguir una sentencia que le ayude a reparar ese daño.

Manuel Díaz Cabrera

Manuel Díaz Cabrera

Manuel Díaz se especializa en derecho laboral, ofreciendo a sus clientes el mejor asesoramiento. Abogado especilistaayudando a clientes de la provincia de Madrid.
Manuel Díaz Cabrera

(Servicio a clientes de: Torrejón de Ardoz, Pozuelo de Alarcón, Móstoles, etc…)