La cervicalgia refiere al dolor en el cuello, esta puede ser producida por múltiples causas: osteoporosis, rectificación de la columna cervical, malas posturas, traumatismos, entre otros. En efecto, este síntoma puede ser la molesta consecuencia de un accidente de tráfico y si usted se encuentra en esta situación le conviene saber que tiene derecho a una indemnización por cervicalgia en Madrid.

Es común escuchar que alguien sufrió un latigazo luego de un alcance trasero estando estacionado o mientras esperaba el cambio de luz en el semáforo. Esto se debe a una aceleración y desaceleración brusca que ocasiona una transferencia de energía a la zona cervical. Una afección que quizá parezca poco importante, sin embargo, de no ser tratada puede causarnos serias manifestaciones clínicas.

El latigazo puede ocasionarse por lesiones en los tejidos blandos e incluso por lesiones de hueso. Considerando esto, es esencial que si usted es la víctima de un accidente de tráfico y ha sufrido un latigazo cervical, reciba la indemnización que le corresponde para cubrir los gastos médicos y de rehabilitación. Recuerde que de esto podría depender que su salud se vea o no perjudicada en el futuro.indemnizacion por cervicalgia en Madrid

Ahora bien, la cervicalgia no es solo el resultado de un accidente de tráfico, también los accidentes laborales pueden producir este tipo de padecimiento. En estos casos la empresa debe responder por el bienestar de su empleado o no habrá otra salida que presentar una demanda para requerir la indemnización que le corresponde.

¿Es necesario buscar a un abogado laboral?

En ocasiones, no es sencillo determinar que la cervicalgia ha sido producida por un accidente laboral. Si el siniestro ha tenido lugar en la vía cuando la víctima se dirigía hacia su trabajo, o bien cuando volvía de este a casa, entonces debe ser considerado un accidente laboral, aunque podría fácilmente confundirse con uno tráfico.

No obstante, si la víctima se detuvo un momento a hacer unas compras o se desvió del camino habitual por algún motivo, entonces se considerará un accidente de tráfico y no laboral. Como vemos, este tipo de situaciones se prestan a confusiones y podrían llegar a perjudicarnos si no buscamos la ayuda de un especialista que nos guíe en el proceso.

La cervicalgia por accidente laboral podría presentarse por el uso diario de una silla que no permita al empleado tener una postura correcta frente al ordenador. Otras veces, podría ser la consecuencia de algo mucho más grave, como el incumplimiento de las medidas de seguridad por parte de la empresa establecidas por la ley.

Sin embargo, a pesar de la falta y la negligencia, no siempre las empresas están dispuestas a pagarle al empleado que ha sufrido el accidente una indemnización justa. Incluso, por más poco ético que parezca, existe la posibilidad de que la empresa no quiera responsabilizarse en lo absoluto alegando que la culpa recae por completo en el trabajador.

Asimismo, no debemos olvidar que una cervicalgia significa más que el dolor y las molestias realmente intensas que puede llegar a causar. Esto también trae como consecuencia una rehabilitación indispensable para la mejoría completa de la víctima, mantener reposo y darse de baja el tiempo que sea necesario.

Es preciso, entonces, que el trabajador no se conforme con la primera oferta que la empresa le plantee. En estos casos es esencial contar con un abogado laboral para determinar si el trato que se brinda es justo. De lo contrario, su deber será luchar por que la víctima reciba de la compañía aseguradora la indemnización que le corresponde para cubrir todos los costes médicos que garantizarán su recuperación.