Accidente de trabajo en Madrid

La regulación del accidente de trabajo en Madrid y en el resto del Estado español es unitaria, ya que, constitucionalmente la legislación básicaen materia laboral es competencia exclusiva del Estado, habiéndose delegado a las comunidades autónomas la ejecución de la legislación básica estatal  en determinadas materias y comunidades autónomas.

El accidente de trabajo está definido como cualquier lesión que ocurra con ocasión del desarrollo de un trabajo en la Ley General de la Seguridad Social.

La jurisprudencia entiende, de una forma extensiva y no limitativa este concepto, extendiéndolo también a los supuestos en que la lesión no solo se produzca en el centro de trabajo y horario laborales, sino que además se extiende a la lesión ocurrida fuera del centro de trabajo y del horario laboral y  ocurrida en el camino de ida y de regreso habituales al centro de trabajo o domicilio del trabajador ( accidentes in itinere) o a las lesiones ocurridas fuera del centro de trabajo y horario laboral mientras el trabajador realiza funciones encomendadas por la empresa fuera de ésta ( accidentes in missio)

La regulación es compleja y resulta necesario que el cliente que acuda a un abogado experto en derecho laboral a fin de que, llegado el caso, no solo verifique que el cobro percibido de la empresa como pago delegado es correcto, sino todo un elenco de implicaciones en materia de prevención de riesgos laborales que el accidente de trabajo puede ocasionarle.

Accidente de trabajo en Madrid

Martín R.L. un ejemplo de un accidente de trabajo en Madrid

Para comprobar la necesidad de la intervención de un abogado laboralista cuando nos encontremos ante un accidente de trabajo es necesario acudir al caso llevado por este despacho.

  1. Martín R. L, acudió a nuestro despacho profesional con la siguiente situación:

Nuestro cliente sufrió un accidente de trabajo en el centro de trabajo, una empresa del sector auxiliar automoción, consistente en la salpicadura de proyecciones de metal en un ojo  en el manipulado de una chapa de un vehículo con una radial, sin la empresa haber realizado una evaluación de riesgos laborales del puesto de trabajo de nuestro cliente, ni haberle ofrecido la vigilancia de la salud en los últimos dos años ni haberle proporcionado el equipo de protección individual adecuado.

Cuando ocurrió el hecho, nuestro cliente se encontraba en turno de trabajo en el centro de trabajo de su empresa. La _Dirección de la Empresa expidió volante de asistencia para que nuestro cliente acudiera a su Mutua patronal de accidentes de trabajo.

Nuestro cliente acudió a la mutua patronal  para recibir la asistencia médica, y dado que la proyección le produjo quemaduras en el globo ocular y otras partes del ojo, la mutua la expidió un parte de baja médica por siete días revisable. Nuestro cliente tardó en sanar de sus heridas 30 días completos.

A todo esto, en el plazo de 5 días, la empresa tramito un parte de accidente de trabajo que remitió a la Mutua Patronal, ya que es la mutua la que asume el coste del accidente, aunque es la empresa  la paga a nuestro cliente a través de su nómina de forma delegada, el coste de este pago, se lo deduce la empresa en las boletines de cotización mensuales

Lo primero que como abogados expertos en laboral tuvimos que hacer fue comprobar que el pago realizado por el accidente de forma delegada por la empresa estaba correctamente realizado.

Para el cálculo de la cantidad mensual que debía percibir nuestro cliente hay que tener presente que la legislación estatal, aplicable también en Madrid, exige como mínimo una percepción a favor del trabajador, desde el día de la baja por accidente la cantidad del 75% de su base reguladora en concepto de subsidio de incapacidad temporal derivada de accidente de trabajo.

La base reguladora que se toma en consideración es la del mes anterior a la baja médica, más el promedio de las pagas extras de las últimas doce nóminas,  por lo que hubo que verificar las doce nóminas anteriores al accidente de trabajo y aplicar el 75% a la base reguladora dividiéndolo entre el número de días del mes para conocer el subsidio por incapacidad temporal diario que correspondía a nuestro cliente.

Acto seguido hay que verificar si el convenio colectivo complementa a mayor dicha cantidad ya que la ley estatal solo establece mínimos y es posible que los convenios mejoren las percepciones de los trabajadores en estas circunstancias.

El convenio de nuestro cliente, del sector siderometalúrgico de Cataluña, contenía una cláusula por la que se establecía un complemento hasta el 100% de la base reguladora desde el día de la baja, por lo que nuestro cliente, debería percibir durante el tiempo en que estuvo de baja por accidente de trabajo no solo lo que percibía como si trabajara, sin merma alguna,  sino una cantidad mayor, ya que debía percibir anticipadamente la parte proporcional diaria de las pagas extraordinarias.

Y todo ello, debido a que la base reguladora que sirve para el cálculoestá constituida de remuneración total cotizable más el prorrateo de las pagas extras sin que la empresa, en virtud de dicho convenio, pudiera minorarle los excesos de sus pagas extraordinarias cuando tocara su pago efectivo.

Como vemos el cálculo es complejo y requiere de la asistencia letrada de un abogado laboralista.

Pero, hasta tal punto es conveniente la intervención de un abogado laboralista en estos casos,  que, como nuestro cliente había sufrido el accidente por el incumplimiento de las normas mininas de prevención de riesgos laborales por parte de su empresario, iniciamos contra la empresa un procedimiento laboral, que previa inspección de trabajo, cuyas actas utilizamos como prueba documental en el proceso,  supuso al empresario el levantamiento de un acta de infracción por 50.000€ y la obligación de que el empresario cumpliera la legislación en materia de prevención de riesgos laborales, lo que hacía más difícil que cualquiera de los trabajadores de la y sufriera en un nuevo accidente de trabajo y una indemnización por los daños y perjuicios causados a favor de nuestro cliente por importe de 6.200€.

En definitiva, , gracias a la intervención de abogados expertos en derecho laboral no solo una indemnización por los daños y perjuicios causados a nuestro cliente por su lesión ocular, derivados del incumplimiento culpable del empresario,  sino que, y lo que es más importante, obligamos al empresario a cumplir con su deber de protección de la salud física de sus trabajadores, contribuyendo de esta forma a minorar los accidentes de trabajo en esa empresa y a la disminución de sus consecuencias.

(Cuento con clientes de toda la provincia: Torrejón de Ardoz, Pozuelo de Alarcón, Móstoles, Alcobendas, etc.)